bernard louis

Moja tinta y mancha un blog

In Artículos on Septiembre 2, 2008 at 23:40

Soy un bloguero, un empedernido creador de blogs. Ser bloguero y ser creador de blogs te desteta muy rápido del cuarto poder. El Estado no lo suele recomendar pero que zurzan al Estado. ¿No está ya licuado? ¿No fuma usted? Además, crear blogs trae dos consecuencias, que por evidentes, resulta vergonzoso exponerlas: te haces lector de blogs y escribes blogs. Inciso: si la unidad es el libro de trescientas páginas, servidor tiene sin editar cuatro libros compuestos de entradas a blogs. Algún día me atreveré a editarlos y me haré famoso. Ahora sólo soy un escritor de blogs que alampa crear otro a la vuelta de la esquina. El último lo creé hace dos días. Al anterior lo llamé Tricentésimo. Es el que hace el número trescientos; ahora, sobre la escena suenan los tacones de la señorita Hipérbole. Hoy lleva pantys. Hipérbole como nombre sería también un título original de blog. Sólo es una sugerencia. El anterior blog a Tricentésimo lo titulé Desóxido y lo subtitulé con una frase modificada de Stanislav Lem que extraje de su libro El Castillo alto (Funambulista, 2006): no sólo las bellotas, las ciruelas también ocupan un lugar importante en mi vida mental. Lem decía otra cosa, Lem escribía que las bellotas ocupaban un lugar importante en su vida mental. Puro parafraseo. Yo no soy Lem, yo sólo soy un escritor de blogs y de relatos y de artículos. También de cartas. Sí, sigo escribiendo cartas manuscritas con plumas de tinta negra. Las entradas que se escriben y componen un blog se asemejan a las cartas postales que uno escribía cuando no existía Internet. Como no existe destinatario conocido, en los blogs se hallan las cartas más originales que uno puede llegar a leer. El blog estimula a desconectar de la asfixiante realidad en la que nos han sumergido. El blog es la página de un libro, el fragmento de una vida, una opinión. Sería interesante que todo el mundo tuviese un blog. Soy fiel a unos cuantos. Las personas mejoran cuando escriben. No está demostrado. ¡Escribid, malditos, escribid vuestros retazos de realidad, de ficción y de vida! -diría ahora un Antonin Artaud o un personaje de Beckett o ¿por qué no de Jarry? También lo diría un editor con batea en mano y fiebre alta de oro.

Acabo. Reservo este párrafo para hablar de la crisis. Si no hablas hoy de crisis no existes. En los blogs también se habla de crisis. Buscas la opinión que te hace levitar y te la crees; y entras en éxtasis. El fenómeno también se conoce como comerle la oreja a…, oído incluido. El otro día me convenció lo que leí en el blog del escritor Montero Glez, autor de libro Manteca Colorá –el libro más robado de la historia-. El blog lleva por título La trinchera cósmica y tiene una entrada titulada “A eso del mediodía me arrojaron del camión del heno” en la que leí con regusto lo siguiente: cuando el capitalismo hace sus digestiones, al pueblo no le queda otra que pagar el banquete y oler los cuescos. La crisis la paga el pueblo pues para eso el pueblo compra el dinero a tan alto precio en las sucursales bancarias. Hay blogs que dicen las verdades en la cara. Créense un blog, háganme caso, antes de que se vaya la luz.  

 

Bernardo Munuera Montero

Artículo publicado el 3 de septiembre en el Diario JAÉN

  1. Que bueno eso de: ¡Escribid Malditos, escribid…!

    Un saludo de un “Adicto a tu Blog”. Lo de crearme uno, no, que me lo creo.

    Nos vemos ;) )

  2. Qué bueno que eres. Esperemos que manches blogs por mucho tiempo más.

  3. 300 esquizofrénicos en uno!!

    Te quiero!!

  4. Hola es la primera vez que visito tu blog y también es lo mejor que e leído en mucho tiempo
    muchas gracias