bernard louis

Archivo de Marzo 2008

Joannas asilvestradas

In Anagrama, Bolaño, Irene Jiménez, Páginas de Espuma on Marzo 22, 2008 at 00:41

Tenía preparada para este blog una corta reseña del libro titulado Lugares Comunes (Páginas de Espuma, 2007) de Irene Jiménez, pero como mi voluntad tiene similares cualidades a las del hierro, que si alegría que si dilatación, me ha dado tiempo en estos cuatro días de incienso y sangre, a finalizar otro libro de relatos titulado Llamadas telefónicas (Anagrama, 2003) de un autor del que siempre que leo algo nuevo de él me sorprende gratamente: Roberto Bolaño.

Bueno, más que reseña, el borrador de lo que tenía escrito sobre Irene Jiménez estaba trazado con dos o tres apuntes rápidos, insulsos diría yo. Era un puto borrador como los definió una vez mi querida lectora Siono. La profundidad de la prosa de Irene se ha significado, la he comprendido por el cóctel de magia que he descubierto en las palabras y relatos del otro, del mago Roberto. Pero claro, cuando terminas relatos como los de Clara y Vida de Anne Moore de Bolaño, vuelves enseguida a releer algunos relatos de Irene como los de En la ventana y En la universidad para buscar, con cierta desesperación, alguna similitud. Cuesta encontrarlas pero existen. Ahora sólo me fijo en la impresión que me han producido los personajes femeninos que trazan ambos escritores, en este caso escritora y escritor, y que tienen muchas cosas en común: chicas que dirigen su orquesta vital, sexualmente satisfechas y multiorgásmicas –qué gusto-, domadoras de hombres, guapas, misteriosas, trabajadoras y sabias, sobre todo sabias. A todas me las he imaginado guapas y así configuradas en mi mundo imaginario la lectura se ha hecho más que llevadera, fugaz.

Dos libros que se leen en, a ver, Jorge, calculo que en unas siete horas. Ocho si la velocidad lectora no supera las 500 ppm. Gastar 8 horas de vida en estos dos libros es empresa rentable y más si eres mujer. Si eres hombre, te gustará la experiencia del voyeurismo.

Llego tarde a mi cita. Es el momento de salir a la calle. Justo cuando abro la puerta del portal de mi casa me encuentro con el verbo mecer: ¡la Virgen de la Llama! gira su cabeza y me mira preguntándome si ella tiene alguna de las cualidades de los personajes de Bolaño o Jiménez. Ignoro su petición y trastabillado por el hecho de que una virgen me dirija su mirada busco desesperado la hilera de mantillas vestidas de negro coño. Y lo vuelves a comprobar: ¡no van rezando el Santo Rosario! Es cuando me las imagino Claras, Leticias, Nenas, Annes Moore y Joannas asilvestradas.

Agradecido con aplauso, José Luis

In Artículos on Marzo 19, 2008 at 00:45

 

Es miércoles santo y aviso: no voy a hablar ni de vírgenes ni de cristos. No es precepto hablar de vírgenes y cristos en miércoles santo en Jaén. No, no lo es.

Pues más medios, José Luis. Si hacen falta más medios se buscan, se compran y se pagan. Le pedimos a los alemanes que nos los inventen. Si por cebollas. ¿Qué espacio puede ocupar una cebolla más en nuestro huerto particular, en el de los cebollones que tomó heredados el actual gobierno municipal? Eso sí, arrinconad a la cebolla, que no llame la atención pero hacedla cebolla útil; encebóllense, encebóllense para que Jaén esté como una patena y rezume aire fresco.

Me asusté, me asusté en dos días diferentes: el 13 de marzo cuando leí la noticia en la página 8 de este diario y un día o dos después. Sí, me acongojé porque me sentía orgulloso de ser de Jaén: 37000 kilos de mugre, que se dice pronto y se escribe rápido, 1000 kilos de mierdas deCan –la mierda de perro no tiene otro nombre, deCan es marca no registrada-, 31 camiones de ven y vuelve otra vez, Paco, 115.000 ciudadanos –por ahí anda la cifra- a los que no se les cae la cara de vergüenza cuando arrojan a la calle o en el solar de la calle Cerón, por ejemplo, sus sobras; de cualquier tipo, de cualquier especie, huelan o hablen, cuchicheen o se pudran. Tenemos mucho valiente y desvergonzado pero sólo hay que ser guarro para cometer la fechoría o, a la luz del día o a hurtadillas, con alevosía y nocturnidad. Me acuerdo ahora del título de un relato que tengo por ahí: ¡So guarro! Para mí que creen que, como Jaén es una ciudad en pendiente, el escombro –me juego algo a que así lo creen- rueda por pura fuerza gravitatoria y potencial (acuérdense de la fórmula del mgh) solo hasta el paraje de Las Lagunillas. O al nuevo parque del Boulevard (¿francés?) si lo arrojan desde el Paseo de la Estación. Realizaré la encuesta. Quizás me sorprenda. En el estudio reflejaré el porcentaje de jiennenses que creen que sus sobras rodarán por pura energía cinética y potencial a dichos lugares. Que sí, que me sorprenderé. Presentaré el estudio al Comité de Estudios Funcionales y Útiles para Europa (CEFUE). Cuchi, igual me becan para extender el análisis a otras ciudades andaluzas. Pero hay más. Ayer me dormí contando las calles que, lumínicamente hablando, contaminan. De los escaparates encendidos a las dos de la madrugada hablaré otro día. Sí, el exceso de luz contamina. Si no lo creen, pregúntenle a mi padre que es un Perito de los de antes. Entre caña y caña a veces me bisbisea: nene, existen aparatos que reducen el consumo nocturno y que no se usan. Y apostilla: ¡en Jaén capital! Desconozco a qué concejalía le toca mover ficha pero si existe aparato gordo y caro que se compró y no se está usando, pues lo digo aquí: eso, además de contaminación rara es despilfarro malayo. Lo que más me ha alegrado de toda esta trama es la iniciativa de la concejalía: un teléfono y un correo electrónico que dejo aquí para que se use. Es gratis –por lo menos el correo-. Línea Verde han denominado el servicio para los ciudadanos: lineaverde@aytojaen.es. El teléfono, un 953219110. Desde aquí, agradecido con aplauso, José Luis.

Artículo publicado en Diario Jaén. 19 de marzo.

Bernardo Munuera Montero

Desplegar la voluntad

In Holmberg, Libros del Asteroide, Maxwell, Vila-Matas on Marzo 18, 2008 at 23:54
Leí hace tiempo que mañana es un adverbio para los vencidos. Escribo esto porque llevo más de diez días con un propósito: el de reseñar un libro que me ha dejado un muy buen sabor de ¿boca? Se trata de La hoja plegada de William Maxwell, editado por Libros del Asteroide. Este libro merece una buena reseña por mi parte pero mientras saco dos segundos o los robo aquí estoy, a 19 de marzo y sin nada aún escrito. Empiezo a sentir el agobio porque temo perder entre los recovecos de mi memoria los detalles esenciales para reconstruir mi propia visión del libro que recomiendo urgentemente a los lectores de este blog. Y en estas ando.

Había pensado comenzar la reseña tratando de buscar alguna analogía con lo que decía el doctor Tímpano. El doctor Tímpano es un personaje del escritor argentino Eduardo Holmberg que es citado por Vila-Matas -¿por quién si no?- en sus Extrañas notas de laboratorio. Aunque lo que confesó una vez el doctor Tímpano no tenga nada que ver con el argumento de La hoja plegada, usaré su frase para comparar y elevar la reseña a cierto grado de sublimidad. El doctor Tímpano descubrió que “en la cera de las orejas se acumulaban todos los sonidos que pueden recuperarse”.

¿Qué os parece? En La hoja plegada de Maxwell también se acumulan todos los sonidos de la infancia. Todos los sonidos que una persona puede reconocer en esa etapa de su vida. Si entra a leer esto algún día Vila-Matas -me he enterado que es aficionado a bucear entre blogs- pensará en eso de que la infancia no supone nada para un escritor. Él ridiculiza las fuentes infantiles. No obstante, diga lo que diga, en este libro se escucha con tal nitidez el concierto de las experiencias infantiles y adolescentes que si algún día lo lee quizá comience a quitar las telarañas a dichas experiencias.

Pero quizá es una probabilidad. El maestro es él.

Pájaro impresentable

In Aira, Bolaño, JRJ, Kafka, Perec, Vila-Matas on Marzo 15, 2008 at 00:13
Hoy ha sido un día duro. La culpa del estado en el que me ha dejado sumido el último libro que he leído la tiene Enrique Vila-Matas. No le culpo a él directamente sino a los artículos que componen Extrañas notas de laboratorio (El otro El mismo, 2007). Entre ellos existe uno, Un plato fuerte de la China destruida que, además de ser un merecido homenaje a Perec y a Bolaño, es un aldabonazo para todo aspirante a escritor y hombre de letras. Pero claro, quien ose compararse con ambos escritores saldrá escaldado. No hay más evidencia que esa.

Hasta hoy, nadie me había encuadrado en el reino de los pájaros, de los escritores pájaros, de los impresentables aspirantes a escritor que sólo rezuman oportunistas y mediocres cantos literarios. Lo he hecho, hoy me he flagelado encasillándome en ese grupo de animales irracionales. No sólo eso, además he llegado a comprender unos versos de Juan Ramón Jiménez: “Y yo me iré/ Y se quedarán los pájaros cantando“. Y encima de impresentable, pájaro, Enrique, pájaro. Gracias por la clarividencia de tus palabras. Lo que sí te agradezco, y espero tener la oportunidad algún día de hacerlo, es el hecho de que me sacases del estado barthlebyano en el que me encontraba. Parecía un infinito mensurable y no se entendía. Ni yo.

No desistes a lo largo del artículo, no dejas de apostillar, de apostillarme bisbiseando que “la vida no admite bromas, aunque uno sonría” y que la vida del escritor sólo puede concebirse desde la entrega total a las palabras, caiga quien caiga, llore quien llore. Y se abre el melón, otra vez con Kafka: “en este sentido escribir es un sueño más profundo. Como la muerte”

Sigo escribiendo a mano y con pluma, como César Aira.

Ya me lo dijo Wilde

In Wilde on Marzo 12, 2008 at 23:06
Cuando Oscar Wilde decía que nuestro público lector tenía una insaciable curiosidad por conocerlo todo, excepto aquello que verdaderamente merecía la pena, seguramente quiso referirse a este blog. Y si no a este blog en su totalidad sí al menos en alguna parte de su contenido. No voy a tener la oportunidad de entrevistarme con él para salir de la duda, para conocer con qué finalidad dijo aquellas palabras. Una lástima.

No soy arrogante o por lo menos no me considero así. No obstante, si algún lector aún no desoxidado me considera vanidoso, tiene que saber desde este momento que me da lo mismo. Es una ventaja y un peligro a la vez.

Esta entrada tenía la finalidad de explicar el por qué de la elección del nombre Desoxidado Lector para este blog pero estoy metido ya en el tercer párrafo y aún no he descubierto la manera de empezar. Tengo serias dificultades para centrar mi argumentación y decido, desde ahora mismo, postergar su explicación para que con el tiempo su contenido lo haga por mí.

A estas alturas del cuento, uno se ha hartado de dar explicaciones innecesarias. Afino más. Intuyo al lector de este blog con tal capacidad para el discernimiento que me daré por satisfecho en pocos meses. Sólo se requerirán ciertas luces y profundas entendederas en salazón; también, para qué voy a mentir, un juicio no muy viciado. Talento en definitiva para extraer lo que merece la pena, como decía Oscar Wilde.

Intentaré ir siempre al al meollo de los asuntos y ya saben, ante un meollo no quedan mas que dos opciones: o mearse encima de él o rescatar esa perita en dulce que hay sobre el pastel.

Ah, y bienvenido, que se me olvidaba. O bienvenida.

Las razones

In Uncategorized on Marzo 11, 2008 at 23:21
Vuelvo a blogger con un blog de corte lectorial. ¿Lectorial? Sí, lectorial. Afirmo que no es sinónimo de vectorial, tampoco de lineal. Es más, desconozco si la palabra existe. Le preguntaré a Pili si sí o si no. Si no existe intentaré registrarla y venderla a las empresas editoriales para que si quieren, puedan incluirla en sus eslóganes circenses.

Esta entrada, esta primera entrada tiene como finalidad explicar el por qué de este blog. Antes de continuar debo revelar porque mi conciencia así me lo pide -no es secreto para muchos- que este blog no es mi primer blog sino el enésimo segundo de mi era blogosférica.

Dejo a Suripanta medio abandonada, maltrecha. No se lo voy a decir a nadie. Me da vergüenza. Decidí hace mucho tiempo -hace ya dos semanas casi- no publicar ninguna historia más. Las historias, lo tengo comprobado, deberían madurar solas bebiendo litros de soledad en el cajón que tengo en mi mesa de trabajo que por cierto lleva repleta de dibujos de niña de 4 años hace ya casi más de tres años. Soy incapaz de destruirlos porque son muchos, porque inundan los rincones de mi casa, porque a mí se me asemejan a Picassos infantiles. He pensado que quizás edite alguno cuando tenga dinero para montar una editorial -en eso estamos-. Aún debo regar la paciencia o esperar, que es lo mismo. Pero alguno de ellos serán portada de algún libro. Y lo barato que me van a salir los derechos de autor de las ilustraciones e imágenes…

Que harto de inventar historias y exponerlas, abandono la segunda operación, el exponerlas en Suripanta y Noctívaga, mi antiguo blog, mi enésimo primer blog. Tengo mis razones. Las historias deberían ser editadas en un compendio que llevase un título similar al de Cómo alimentar la elucubración post creativa en el proceso subconsciente de la creación lateral. O algo así. Sigo inventando pero a hurtadillas, a lápiz y papel, con pluma y tinta. Para mí y para algún premio prostituido, literario o no.

Ahora, me he dicho, deberías escribir sobre lo que lees y dejas de leer. Ahora, que el mundo de la edición ha entrado por la puerta grande en mi vida, estaría muy bien dedicar más tiempo a desentrañar los recovecos de los entes lectores, ovnis al fin y al cabo; de los entes editoriales, nasas también, al fin y al cabo. Creo que así, podría hacerlo cada día mejor. Digo yo.

En fin, que en este blog voy a hablar de libros, actitudes lectoras, editores, mundillo literario y alguna que otra confesión nocturna.

Ruego, si algo no ha quedado claro, se pongan en contacto con el autor de este blog, seas o no un desoxidado lector, o lectora.

Pero, esperad, una pregunta, no, dos: ¿Qué se supone que es hoy un lector? ¿Qué supone ser además de lector, un lector desoxidado?

Premio a quien acierte.

Buenas noches y buena lectura.