Archivo paraDiciembre, 2007

Y PISA nos pisó fuerte

Y tres. Con este artículo cierro la trilogía. Con él prometo no hablar durante algún tiempo ni de libros ni de animación a la lectura. Ya está bien, Sr. Munuera, ya está bien. Eso sí, ahora advierto: desde las altas esferas de esta Europa nuestra nos han llamado de todo menos bonicos. Y miren que no puedo aquí, en este medio, hacer uso del lenguaje procaz con el que de vez en cuando caracterizo mis escritos que sino… Aunque ya lo saben, ser procaz es como jugar con fuegos artificiales. Se ven y desaparecen en un santiamén; el ejemplo, esto: noshanllamadogilipollas y aquí no ha protestado ni Dios. Porque es verdad. Porque después del informe PISA, sólo nos queda llorar. Porque después de abrirlo por la página ¿ciento treinta y cuatro?, sólo nos queda seguir llorando. Porque después de leer el capítulo donde no se nos llama bonicos uno se convence de que en España ni Dios lee. Y nos lo tienen que decir con un informe. Y claro, si ni Dios lee, nosotros ¿qué vamos a comprender? Y si nosotros no leemos, ¿va a leer un zagal de 12 años que lo único que le interesa es sacarse la pelusilla del ombligo mientras le abre la cabeza al soldado del ejército enemigo en el videojuego “cómete los sesos”? o, ¿va a leer el zagal cuando su memoria está más que saturada con los nombres de los jugadores de la liga española, del Calcio, de la Premier y de la liga de fútbol que se organiza en el  campillo donde va un día sí y otro también a jugar al “furbol”? ¿O va leer un zagal, o zagala narcotizada por los cincuenta bodrios televisivos que emiten semanalmente? Y si no lee el zagal, qué pollas va a comprender –como se diría en este rapituso Jaén-. ¿Qué solución nos queda? ¿Le cambiamos los padres al zagal? ¿Echamos al paro el ejército regular de holgazanes que hay en la enseñanza? ¿Cambiamos por decimonovena vez las leyes de educación? ¿Regalamos el viaje en autobús urbano al que suba con un libro? ¿Instituimos el día del cipote cultural? ¿Abrimos una librería junto a cada bar? ¿Le pedimos a la policía local que multe al que no se sepa la lista de los libros más vendidos de carrerilla? ¿Molemos a palos al que no se exprese con corrección? ¿Hacemos santo al lector diario? o le decimos que no malgaste el tiempo encadenando palabras. Y porque no hemos analizado los resultados de la prueba nacional que le hacen a nuestros alumnos detenidamente porque, en esta Andalucía del progreso –es un empeño erre que erre eso de la Andalucía del progreso-, somos también los últimos. Y parece que nos gusta porque no protesta, otra vez, lo siento, ¡ni Dios!

 

Y ahora la Navidad, dulce Navidad. Por eso gastamos más, porque no leemos; por eso nos atiborramos hasta…, porque no leemos; por eso los pobres de solemnidad, inmigrantes incluidos, -¿o son extranjeros?- sufren más: porque no leemos.  Mantecado y tocho best-seller bajo el brazo. Uso del libro como producto de consumo, no de alimento neuronal, virgencita, virgencita, que me quede como estoy. ¿Dónde hay que firmar?

Otro mes os cuento, otro mes os hablo de otro informe del Gremio de Editores de España y lo cruzo, para creérmelo, con el del Instituto Nacional de Estadística. Ahí “sus” vais a asustar, de verdad. Pero otro mes, otro, otro mes.

 

Bernardo Munuera Montero

blumm217@yahoo.es

Publicado el miércoles 26 de diciembre de 2007 en Diario JAÉN

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